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Tabaquismo

Las manchas blancas que muestra este grabado en la parte interna de la caja vocal son cancerosas. El cáncer ya ha destruido las cuerdas vocales del paciente. Cáncer del estómago, que a menudo se asemeja a la úlcera estomacal. Ambas condiciones resultan afectadas por el fumar.

 Es un hecho bien establecido que la gente, al fumar, aumenta considerablemente la posibilidad de contraer muchas clases de enfermedades, y acelera su muerte. De hecho, los fumadores mueren a un ritmo 68% más rápido que los no fumadores. Cada cigarrillo quita seis minutos de la vida del que fuma en gran escala.

La mayor amenaza para los fumadores es el cáncer, un crecimiento celular desenfrenado, invasor y destructivo. El benzopireno y otras sustancias que se encuentran en el tabaco, que entran en los pulmones y se esparcen por todas partes del cuerpo por medio del torrente sanguíneo y del sistema linfático, contribuyen a la aparición del cáncer.

El cáncer del estómago, que puede parecer una úlcera estomacal, ocurre con doble frecuencia en los fumadores que en los no fumadores. El cáncer de la parte baja del intestino grueso, probablemente el más común de los cánceres internos, también aflige a los fumadores con mayor frecuencia que a los no fumadores.

El cáncer de la garganta, que se produce por el efecto irritante de las sustancias en el humo del tabaco, a menudo deja sus víctimas sin cuerdas vocales después de la cirugía correctiva. El paciente debe aprender a hablar de nuevo regurgitando aire que se ha tragado.

El 80% de los cánceres de las cuerdas vocales pertenece a fumadores.

FUMAR Y EL ENFISEMA

Uno de los problemas de la salud, que crece con mayor rapidez en los países civilizados hoy en día, es una enfermedad que se conoce con el nombre de enfisema pulmonar.

El enfisema afecta hoy en día a más de un millón de habitantes de los Estados Unidos, y de cincuenta a cincuenta y cinco mil personas mueren cada año debido al mismo. La enfermedad tiene mucho en común con el cáncer de pulmón: ambas dolencias producen cambios en las células de la superficie de los pasajes de aire, y ambas están relacionadas con el hábito de fumar.

El enfisema se presenta cuando las células de la superficie, debido a los irritantes exteriores, comienzan a crecer en forma anormal. A medida que el crecimiento continúa, empiezan a bloquear los pequeños conductos de aire que existen en el interior de los pulmones, atrapando en ellos anhídrido carbónico.

Debido a este bloqueo, a la persona con enfisema se le hace difícil exhalar aire. A medida que la condición empeora, las pequeñas paredes de los sacos de aire se distienden y se rompen bajo la tensión, produciendo sacos cada vez mayores, semejantes a globos o vesículas. Las paredes de estas vesículas pierden su elasticidad como resultado de las sustancias químicas que se hallan en los gases y en el alquitrán.

Las personas que tienen enfisema sienten disnea (dificultad en la respiración), falta de energía, y su eficiencia está disminuida. Con el tiempo no pueden realizar los deberes necesarios de la vida. El dejar de fumar les permite a los pulmones funcionar de nuevo con mayor efectividad, pero los sacos de aire rotos nunca sanan.

Si usted fuma, las posibilidades que tiene de morir de enfisema son aproximadamente diez veces mayores que las de quienes nunca han fumado en forma regular.

 

  • Un pulmón afectado por enfisema. La ruptura de las del saco de aire en el interior de los pulmones hace que el respirar sea extremadamente difícil.

  • Un saco de aire o vesícula particularmente grande que se ha roto muestra hasta que grado puede el enfisema destruir los pulmones.

  • y 4. Estos dos cortes de pulmones afectados por enfisema muestran cómo esta enfermedad produce tejidos rotos y ennegrecidos.

  • Aunque tiene puntos negros producidos por el carbón del aire normal de una ciudad, este pulmón sano todavía tiene un color saludable, que es naturalmente rosado cremoso.

EL FUMAR Y EL CÁNCER DE PULMÓN

Cuando el fumador promedio toma una buena bocanada del humo de su cigarrillo, inhalando profundamente, introduce el humo compuesto de alquitrán, nicotina y otras sustancias nocivas en las secciones más remotas de sus pulmones, constituido por innumerables sacos de aire.

Con cada inhalación, los pasajes de aire se van cubriendo cada vez más con el pegajoso alquitrán, que contiene varios agentes productores de cáncer. Ordinariamente los cilios, pequeños filamentos protoplasmáticos, tratan de eliminar la materia invasora de los pasajes de aire. Pero el alquitrán del tabaco los paraliza y se abre paso a los pulmones.

A medida que, a lo largo de varios años, los residuos de alquitrán continúan depositándose en los pasajes de aire, las células que están en la superficie comienzan a cambiar y aumentar en número. Dentro de pocos años, con frecuencia aparece el cáncer de pulmón.

Desde los pulmones, las células cancerosas entran en los vasos sanguíneos y linfáticos y se esparcen por todo el cuerpo. Cuando finalmente el diagnóstico confirma la presencia de cáncer de pulmón, habitualmente la enfermedad se ha extendido fuera de todo control. Esa es la razón por la cual, aún hoy en día, con todos los progresos espectaculares de la ciencia médica, el cáncer de pulmón todavía resulta fatal en un 95% de los casos.

Si usted fuma, la posibilidad que tiene de morir de cáncer al pulmón es 700% mayor que la de quienes nunca han fumado en forma regular.

 

  • Vista externa del pulmón normal de una persona de 45 a 55 años de edad. Los pequeños puntos negros que aparecen en la superficie son depósitos de carbón contenido en el aire normal de la ciudad; pero estos depósitos no constituyen un gran problema.

  • Un pulmón canceroso tiene un aspecto completamente diferente al del pulmón normal. El crecimiento blanco de la parte superior es canceroso, en tanto que la decoloración negra en la parte inferior es causada por enfisema.

  • Otro aspecto del pulmón que aparece en la figura Nº2. Nótense los pequeños crecimientos canceroso en punta, en forma de dedo, que obstruyen el tubo bronquial cerca del centro de la figura.

  • El crecimiento canceroso en forma de dedo aparece aquí ampliado, y se ve cómo casi llena uno de los tubos bronquiales.

  • Después de quitar parte del tejido exterior del pulmón que aparece en las figuras 2, 3, 4, la extensión real del crecimiento canceroso resulta más evidente.